Una de las principales cosas a las que se enfrentan los webmasters amateurs a la hora de elegir un plan de hosting es poder diferenciar debidamente los conceptos de transferencia y ancho de banda.

Y no es raro ver el aviso de ‘Bandwidth limit exceeded‘ en muchas webs de personas que no supieron contratar el plan de hosting ideal para ellos.

Gráfico de consumo de ancho de banda

Desde este post vamos a marcar la diferencia entre Transferencia y Ancho de banda, esperando ayudarte a elegir el mejor plan de hosting.

¿Qué es la transferencia?

La transferencia es el volumen de datos que fluye a través de una o varias líneas de conectividad. Cada vez que realizamos la carga de una URL en nuestro navegador, la transferencia comienza a despacharse a través del ancho de banda de la línea. Pero no solamente incluye el despacho del contenido de una web, sino que también entran en cuenta otros factores como: transferencias a través del servicio de FTP, el uso de e-mail (sea via webmail o clientes de correo locales) u otros protocolos de comunicación, aunque estos dos anteriores son los más comunes.

En muchas webs se plantean formulas matemáticas para calcular el volumen de una web, pero ante los variados mecanismos de caché y compresión que usan los servidores web hoy en día, es prácticamente imposible saber a ciencia cierta cuanta transferencia exacta que gastará una web.

¿Qué es el Ancho de banda?

El ancho de banda se puede definir como el caudal máximo de datos que se puede enviar a través de una línea. Por ejemplo, el ancho de banda de algunos ISPs de conectividad hogareña suele ser de 10Mbits, esto quiere decir que esa será la cantidad máxima que podrás transferir de datos por segundo. En el caso de los servidores hosteados en datacenters profesionales, suelen estar conectados a líneas de 100Mbits o 1Gbps, esta será también la velocidad máxima que podrán alcanzar.

Como vemos, a diferencia del concepto de transferencia, donde se contabiliza en base a totales de información enviada, el ancho de banda se refiere al límite que se puede alcanzar en determinado momento. Si llegas a este límite, muchas conexiones nuevas entrantes quedarán por fuera del flujo de datos, lo cual derivará en una falla del despacho de la información o lentitud del servicio.

¿Qué plan contrato entonces?

Si actualmente estás hosteado en un proveedor y quieres cambiarte a otro, debemos ver cuales son los días de mayor tráfico y ver las estadísticas de consumo, que hoy en día casi cualquier panel de control de hosting ofrece. Basta con ingresar al panel de tu dominio y ver alguna opción que diga Transferencia para saber los datos en MB o GBs.

Si estás por lanzar una web nueva debes tener en cuenta el tipo de público al que apuntas y el tráfico esperado, es decir: ¿es una web empresarial o corporativa a la cual ingresarán solo tus clientes? o ¿una web de juegos o un magazine online dirigida a las masas?

Estas preguntas son vitales para determinar la transferencia que gastaremos. Por ejemplo: si es una web que tendrá poco tráfico (menos de 1000 visitas diarias únicas) y que tenga gráficos ligeros (pues los gráficos pesados consumen mucha transferencia), cualquier plan que te ofrezca 20-30 GB (o incluso menos) por lo general te irá bien. Por el contrario, si es una web dirigida a un público viral, con carga de archivos pesados (juegos flash, videos, etc), seguramente te convenga contratar un plan un poco más grande y controlar el gasto de transferencia para no llevarte sorpresas.

Lo ideal es siempre controlar el gasto de transferencia que hacemos, y de allí en más ir hablando con nuestro proveedor para subir o bajar de planes según nos convenga. Si la empresa donde hosteas es flexible y no hay contratos anuales específicos de por medio, te dejarán subir y bajar de planes cuantas veces lo necesites.

¿Y qué hay del ancho de banda al momento de contratar?

En realidad, toda empresa de hosting seria hoy por hoy debería tener todos sus servicios alimentados por líneas mínimas de 100Mbits, por lo que este tema en realidad no debería ser un factor preocupante si contratas alojamiento web de calidad. Igualmente, antes de contratar siempre pregunta para no llevarte sorpresas y descubrir que estás conectado a una red de baja velocidad.